top of page

¿De verdad puedo tener un perro?

Me comenta una alumna muy especial que escriba un post sobre este tema, y por ella me tomo un ratito para hacerlo. ¿Por qué no?


Si la respuesta al título de este post es afirmativa, ¡enhorabuena!


Imagino que tendrás disponible para tu perro espacio, conocimientos, interés, dinero para mantenerlo, dosis inmensas de paciencia, mucho cariño y sobre todo tiempo. Tiempo para atenderlo, educarlo, adiestrarlo, conectarte con él y mantener un vínculo eterno indisoluble.


Una vez que tienes claro lo anterior, aparecen dos preguntas ¿Qué perro quiero? y la más importante, ¿Qué perro puedo tener?


Lamentablemente pocos potenciales propietarios de perros se hacen la segunda pregunta.


Normalmente la mayoría de las personas se quedan en la primera pregunta y responden cosas como "es que esta raza es tan mona...","esta raza es ideal para mi chalet...", "esta raza me va a hacer parecer más poderoso ante la gente, o más guay ante mis amigos", "es que si la usa la policía...", "es que sale en la última película de keanu Reeves...","es que dice Internet que es ideal para los niños...".


Hay personas que acuden a centros de acogida de animales para adoptar perros de todo tipo que allí se encuentran. Los hay grandes y pequeños, de raza o mestizos, machos o hembras, cachorros y también adultos y senior. Y estas personas son asesoradas, no voy a decir si bien o mal por "etólogos" voluntarios, en base al carácter del perro y las preferencias de los futuros propietarios.


En ambos casos, tanto si son comprados como adoptados, y tras asesoramiento de profesionales del sector, he visto de todo en personas que acudían a mi centro en busca de ayuda profesional con sus perros.


Un gran porcentaje de personas se equivocaron en la elección de un perro y simplemente por no hacerse la segunda pregunta: ¿qué perro puedo tener?


Ese error en la elección del perro escogido no es culpa de Internet, ni de los criadores profesionales, ni de los junta-perros, ni de los veterinarios o de de los profesionales de la educación canina. Este error es culpa del propietario por no ser honesto consigo mismo a la hora de elegir un perro.


Para evitar males mayores hay que plantearse la segunda pregunta y responderla de manera sincera. Y es que no todo el mundo vale para tener cualquier perro. Hay perros de razas de trabajo tipo Pastor Alemán, Pastor Belga o Border Collie, que no es apto para personas primerizas en el mundo del perro, porque son perros que necesitan trabajar de manera profesional en cualquier disciplina tipo rescate, detección, asistencia, pastoreo, deportiva, etc. Y no les vale con un paseo por el parque a diario para que jueguen con sus colegas canes y el fin de semana hacer rutas por la Sierra, que también, necesitan usar su cabeza para mantenerse equilibrados.


Muchos perros son adquiridos por personas que por edad y constitución física no deberían hacerlo, pues la potencia física de sus perros supera con creces la suya y llegan a causarles lesiones. Hay perros de deporte, tipo Border Collie o Siberian Husky que son adquiridos por personas sedentarias y que sólo los tienen por su belleza externa sin tener en cuenta sus necesidades vitales para ser perros completos. Incluso hay perros de una determinada raza que son adquiridos por parte de personas sin ningún tipo de conocimiento acerca del mundo canino, sólo por moda. o perros que por su naturaleza necesitan vivir en espacios grandes y al aire libre y son encerrados durante 20 horas en un piso de pequeñas dimensiones. No quiero olvidarme de la incompatibilidad de caracteres entre perros y propietarios donde muchas veces chocan los niveles energéticos de ambos miembros de la ecuación.


A todo esto hay que añadir la falta de información acerca de cómo socializar a los perros, cómo educarlos y adiestrarlos, cómo evitar una humanización del perro excesiva, cómo nutrir y alimentar a nuestra mascota, y en definitiva, cómo hacerlo bien con el perro desde un principio.


Esto es peligroso porque cuando los propietarios quieren darse cuenta de que los costos de tener un perro son mayores que los beneficios ( a nivel económico, físico, material y emocional), es cuando aparecen los abandonos, el aumento de consultas etológicas y el aumento en el número de prescripciones veterinarias para ansiedades varias en los perros. Los perros maduran en un desequilibrio físico, mental y emocional, que muchas veces es difícil de erradicar.


Y todo esto, por no hacerse la segunda pregunta. Ahora ya es tarde.


102 visualizaciones1 comentario

Entradas recientes

Ver todo
bottom of page